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Columnas y Articulos de Opinión |
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Recopilados por Mario Gomez < mario5475@mixmail.com > y Albert Ruiz < beto@futurnet.es > |
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AUTORES DE LOS ARTICULOS Sergio García
Dacosta "Caneda" (Esp) es Profesor de Técnica de la Escuela
Gallega de Entrenadores de Fútbol.
NO TODO ES DINERO - LA CALIDAD Esta experiencia fue comentada en una conferencia realizada en la ciudad de Berkeley, estado de California, por psicólogos de la escuela conductista. La misma consistió en lo siguiente: Buscaron un carpintero y le dijeron: La pregunta es: ¿ porque no
quiso continuar? Porque su trabajo no tenía sentido. Y nadie
quiere perder el sentido de su trabajo. El conferencista preguntó
al auditorio. ¿ En cuantas ocasiones les habrá pasado
a Uds. de no soportar el aprendizaje de determinada materia porque
no le encontraban un sentido?. La respuesta sería la siguiente.
Es natural. Y debemos tenerlo en mente cuando queramos llevar algo
adelante. Si no hay sentido, no hay esfuerzo.
Y sin esfuerzo de todos no hay CALIDAD posible. Fuente: La calidad (del artículo " Tiene sentido? " de Eduardo López Bancalari, publicado en "Mañana Profesional" No 24 de Octubre del 92.) Ahora bien, traslademos esto a nuestra
actividad Jorge Alberto Socin (Arg).
EL FUTBOL ACTUAL EN EL MUNDO DE LOS NIÑOS Que el fútbol está cambiando es obvio. La invasión de las televisiones, las operaciones de marketing, en definitiva, los miles y miles de millones que han llegado a las arcas de los clubes han hecho que todo se haya revolucionado. Ahora, el que tenía mucho dinero, tiene más todavía y el que era pobre lo es más, si cabe. El espectáculo ha pasado a manos de empresas privadas, esto es, Sociedades Anónimas y éstas se rigen por las leyes de la oferta y de la demanda. Los socios han pasado a ser clientes y el fútbol a ser un negocio. ¿Pero qué papel tienen los niños en este mundo? ¿Cómo se han adaptado a los cambios? Los niños han variado sus preferencias. Antes todos querían ser delanteros o porteros. Si les decías que debían acoplarse a tareas defensivas o al centro del campo, no pasaba nada puesto que entendían el juego como algo colectivo en el que cada uno debía desempeñar una función. Ahora no es así. Todos quieren ser medias-puntas. ¿Por qué? Fundamentalmente porque son los que más salen en los diarios y en las televisiones, o porque son los que más camisetas venden y más dinero ganan. Equipararse a Laudrup, Rivaldo, Raúl o Del Piero es un sueño y ellos los ven como unos dioses. Les dices que tienen que jugar de lateral derecho y es un disgusto. Buscan en qué espejo mirarse y no encuentran más de un lateral derecho en el que fijarse. Eso es aburrido para ellos: no van a meter goles y por tanto, no van a ser famosos. Han pasado a ser otras víctimas de esta vorágine. Y, ¿qué me dicen de la ropa que visten? ¿Quién no ha visto a cualquier niño con las botas de Fulanito o de Menganito? Esas botas les cuesta un día de trabajo a sus padres y sin embargo, todos los niños las lucen porque es una "obligación" el llevarlas: todos las llevan. Y quien habla de botas, lo puede hacer de camisetas. Ves un entrenamiento de niños en edad infantil y parece un entrenamiento de una selección mundial: uno con la camiseta de Ronaldo, el otro con la de Figo, el otro con la de Raúl? Todavía estamos a tiempo de parar la situación que están viviendo los niños. Desde los primeros días hay que mentalizarles de que el fútbol no es sólo riqueza y fama. La educación que deben recibir se debe basar en aspectos como la convivencia o el compañerismo, es decir, forjar antes a la persona que al futbolista: enseñarles a tener unos valores esenciales y básicos, para combatir todo tipo de situaciones, en especial, la vida. Establecer como fundamental que dentro de una persona hay un futbolista y no al contrario, y que al final de una carrera futbolística lo que queda es la persona: sus actuaciones con los compañeros, con los medios de comunicación o con el público deben estar por encima de sus goles o de los títulos cosechados. Tenemos muchos ejemplos de jugadores que han llegado a lo más alto y que no han asumido ese papel dentro de la sociedad: Maradona, Julio Alberto, Paul Merson etc. Sus continuos escándalos deben servir a los educadores, a los entrenadores de las categorías inferiores, para darse cuenta de la importancia de una buena educación de base, por encima, de una buena educación táctica, técnica o física. Si entre todos logramos que los niños de entre cinco y doce años valoren todo esto, tiempo tendremos para corregirles errores puramente futbolísticos desde ahí en adelante.
QUE BUENOS SOMOS LOS ENTRENADORES ! ¿Pero sabemos entrenar? Esta pregunta desequilibró por un momento los numeradores de los quebrados de mi mente. Y la verdad es que me "escaralla" con la risa, sin poder evitar las múltiples convulsiones que dejaron agujetas en mi estirado abdomen. ¡Ojalá me convulsionara mucho más para acortar hasta al infinito la musculatura y así aparecer más delgado! De todos es bien sabido que la formación de un entrenador, desde el aula a la competición práctica, pasa por tres niveles. En el tercer nivel ya podemos decir, sacando pecho, "soy entrenador nacional", o lo que es lo mismo, "diplomado superior". Un entrenador tiene conocimientos de todo. ¡Hay que ver lo que dan tres años de estudio! In tentaremos explicar por encima, casi esotéricamente, para que no se me moleste el personal, como se comprimen los largos años de varias licenciaturas en tres añitos de nada en los que se aprende de todo. ¿Cuántos años necesita un licinciado del I.N.E.F. para conseguir una maestría deportiva? ¿Cuántos años necesita un licenciado en Psicología para conseguir una aplicación específica? ¿Cuántos años necesita un licenciado en Medicina para conseguir demostrar en el campo del deporte sus conocimientos?¿Cuántos años lucha un fisioterapeuta para conseguir que el músculo o cualquier parte relacionada con el apartado locomotor esté siempre en las mejores condiciones y completar con una puntual puesta a punto el rendimiento óptimo del atleta? Pues fíjense ustedes, un entrenador es capaz de conseguir en sólo tres años todo lo que otros seres, más supuestamente negados, en tantos años, que nunca se vislumbre su final, todo lo siguiente: "Ciencias del comportamiento, ciencias biológicas, teoría y práctica del entrenamiento deportivo, preparación física específica, técnica y táctica específica, organización y gestión del deporte". Es decir, un entrenador tendrá los conocimientos ¿suficientes? De anatomía y fisiología humana, fisioloía del esfuerzo, biomecánica, higiene, primeros auxílios y dietética, psicología general, psicología evolutiva, teoría del aprendizaje motor, sociología y pedagogía, metodología en cuanto a planificación y periodización del entrenamiento, medios para el desarrollo de las cualidades físicas y motoras y valorar la condición biológica, conocimientos sobre el marco constitucional, laboral y reglamentario en la que desarrollan sus funciones. Pero ¿para qué estudiar tanto si por medio de las Escuelas deportivas, y otras, con la nueva ley del deporte, puede uno aprender de todo? Y pregunto yo ¿pero sabemos entrenar? Una cosa es ser entrenador y otra cosa muy distinta es saber entrenar. ¿Cuánto dura la fatiga? ¿Cómo medimos la cantidad y la calidad del esfuerzo? ¿Qué sabemos de los procesos de agotamiento y restablecimiento? ¿Cómo valoramos el stress? ¿Cómo influye o cómo se adapta el organismo ante un medio de cualquier naturaleza? Seamos serios. Cada uno a lo suyo. Todos necesitamos de todos. El entrenador dependerá toda su vida del médico, del preparador físico, del psicólogo, del fisioterapeuta y de cualquier otro que pueda dar luces allí donde la ceguera sume en la oscuridad los elementales o a veces nulos conocimientos del entrenador de la técnica y de la táctica. ¿Pero de verdad sabemos de todo? Colectivicemos para optimizar los medios. Sergio García
Dacosta "Caneda"
(Esp).
GUIA PARA ENTRENAR EN LA ELITE A veces uno se siente como un idiota y dan ganas de correr en busca de un espejo para reconocer una cara más después de escuchar a alguien contar sus experiencias en el campo de la competición deportiva. Queda cierto regustillo que no sabes a qué coño atribuirlo, no distingues y te lleva al dilema de si el conferenciante es tonto o si estúpidos son los "lameculos" y pelotas que escuchan imávidos aquello que no entienden, no se sabe si por las "chorradas" o por la falsa modestia de alguien que me dio la sensación de que nos estaba tomando el pelo o que es un inepto integral. Mire usted, aspirante a entrenador de fútbol, no se moleste en matricularse en ninguna escuela deportiva, ni en la Universidad, si quiere estudiar Psicología Aplicada, ni en el Instituto de Educación Física si quiere hacer una Licenciatura y Maestría en el deporte que le gusta o interesa. Todo esto, al parecer, no vale para nada. Usted, querido aspirante, no va a aprender nada, según un nuevo género de individuos que aparecen triunfantes, que se autodenominan "entrenadores autodidactas" pero que, sin embargo, cuando encadenaban sus fracasos no se acordaban de las escuelas donde se "malcapacitaban" dada su memez. Tomen nota. Funde un equipo de fútbol para poder ser su propio entrenador. Y aconsejaría, además, hacerse de paso con el cargo de presidente, pues de esta forma estará usted siempre seguro de que nadie le va a echar cuando los resultados no sean todo lo positivos que el equipo de pueblo necesite o demande para su buen funcionamiento. Como tiene la sartén por el mango no se le ocurra contratar a un preparador físico, porque según los "autodidactas" esos señores desconocen los esfuerzos que con balón realizan los futbolistas en el campo. Desconocen, porque no investigan, los recorridos del jugador, las distancias y las intensidades, y según estos "tontitos" lo más redondo que vieron en su vida los preparadores físicos, licenciados y maestros en fútbol, fueron las tablas de Moisés miradas de frente. Sólo ellos se creen que tienen capacidad de análisis y sólo ellos son susceptibles de aprender en el banquillo. No se le ocurra nunca motivar ni hacer que el jugador goce de una actitud mental positiva, ni deje acercar ni por asomo a ningún psicóloga pues ¿quién carajo los necesita? Desde luego los "autodidactas" ni saben que existen. Ningún profesor sabe de fútbol, pues al parecer arribaron al deporte sin ser hombres del deporte. Y digo yo: ¿por qué sólo los imbéciles pueden ser "autodidactas" y nosotros como profesores normales no podemos serlo? El ignorante, para justificar su "no sabiduría", y por no ser fuente de conocimientos, ante la imposibillidad de transmitirlos, se autotitula "autodidacta" y se convierte en egosita y, en su complejo de inferioridad, desprecia a sus compañeros. A los buenos profesionales nadie les pide que mustren sus titulaciones y nadie les exige que descubran el lugar donde cursaron. Su mejor certificado es el trabajo bien hecho y no la soberbia ni el desprecio, pero si el respeto, la formación, la educación y, ¿por qué no?, también la erudición. Sergio García
Dacosta "Caneda"
(Esp).
Me complace defender estoicamente la compatibilidad entre el deporte y los estudios. Merodea una teoría generalizada, no compartida y refutada con todos los honores de la verdad, de que el deporte ocupa al deportista incidiendo en su rendimiento estudiantil de forma negativa. Realmente, a través de la actividad lúdica o deportiva se libera mentalmente, fortalece su poderío mental, disminuye su estrés, optimiza su entorno afectivo-social, favorece su posterior rendimiento, se divorcia del ambiente negativo... Cuando el niño falla en sus estudios, algunos padres utilizan la terapia irracional de privarle de un medio necesario e importante en su evolución, de algo que disfruta haciendo y que no toma parte en las dichosas calificaciones. En la mayoría de los casos, el niño responde con desgana, desconfianza... A veces las causas de esta situación se encuentran en otros entornos, tales como problemas personales, situaciones ambientales, aptitudes para el estudio... Observación y diálogo serán las armas para potenciar la seguridad del niño, ingredientes para el éxito. Si marcamos el camino, el niño contrae una deuda con sus superiores y si el problema depende de él, hará que sea responsable de su situación. * "Los pequeños detalles varían enormemente las circunstancias" Alfonso Vilachá (Esp).
Lo que nunca se imaginaron en Bilbao fue que cuando le dieron a un francés la oportunidad de entrenar a su equipo representativo, a la vez, iban a hacerse con los servicios de un perfecto iracundo que mueve a risa, tal vez en el disimulo de su capacidad técnica o de su imperfecta educación. Hemos visto los más variados comportamientos en los banquillos del fútbol español, interpretados todos ellos por una serie de señores entrenadores que representan verdaderas y deliciosas obras teatrales que les permitían esconder su mediocridad deportiva, sus limitaciones de conocimientos y su osadía al pensar que así engañaban a directivos imbéciles, a socios menticortos y a aficionados indiferentes. Pero lo que nunca habíamos visto hasta ahora es la furiosa maleducación de un individuo disconforme resentido, que no se da colocado en el lugar que sólo está reservado a los competentes, a los caballeros, a los que desean seguir aprendiendo para no quedar atrás, a los que nunca apagan las luces del espectáculo que les da de comer, a los que justiprecian y reconocen las valencias de sus compañeros, a los que felicitan y ¿por que no?, a los que no tratan de enterrar en la mierda a los cadáveres deportivos que puedan dejar en el campo de sus particulares luchas deportivas. No nos gustan los gesticulantes tontos si sólo es su estúpida mímica el bagaje educativo que pueden ofrecer a generaciones venideras. Sergio García
Dacosta "Caneda"
(Esp).
Hay que reconocer que fue un auténtico baño a un equipo que no tiene esquemas definidos, ni ensayados, ni desarrollados competitivamente. El Celta si que tiene esquemas definidos, defensivos y ofensivos, puestos con suficiente continuidad en práctica. Además, lo que está muy claro es que en el momento actual las figuras desequilibrantes del Celta, individual y colectivamente, están a años luz de distancia de las ficticias del Real Madrid, puesto que el movimiento se demustra andando. Resulta que los entrenadores españoles tienen método, además de ser portadores de la solución al problema que se les pueda presentar en la competición. Los entrenadores extranjeros sólo aportan soberbia, desprecio a todo ente, ya sea deportivo o no y pocas luces de inteligencia por ser formados en la deshumanización del esquema rígido. Piden árnica cuando su fama, amenazada, no puede ser sostenida por las limitaciones de sus jugadores. Si todo el potencial del Real Madrid es la prepotencia de su presidente, la mediocridad del treinta por ciento de su plantilla, incluido el hijo de papá y la vida en sociedad de alguno de sus impresentables profesionales, nunca llegaremos a comprender como los socios del equipo merengue no toman ninguna determinación seria que dé por lo menos personalidad deportiva a sus jugadores. El dinero jamás podrá con otros valores humanos. Sergio García
Dacosta "Caneda"
(Esp).
Luis Bautista machacó las plantas de sus pies sobre las cuestas y los pendientes caminos que abrazaban, casi acariciando, la estética del castillo de Monterrei. Pretendía hacer su entrenamiento físico y fisiológico con el fin de prolongar sus tiempos de permanencia en esfuerzo y acortar sus tiempos de recuperación. Siempre creyó que la asimilación de esfuerzos progresivamente crecientes le llevarían a un grado de adaptación óptima, comulgando con la creencia de que formar músculos más fuertes que sus tendones desembocaría en daños serios a nivel tendinoso. Pero llegó un día en que tuvo que demostrar, en su desempeño futbolístico como profesional, sus valencias de alto rendimiento para permanecer en la elite. Se olvidó de que el músculo más perfecto del mundo no puede dar más de lo que realmente puede porque unos irresponsables presurosos, osados aprovechados en un mundo de imbéciles, propagandistas de la Preparación Biológica, le hicieros ver con premisas falsas la lógica indemostrable de que la "ciencia de la vida" aplicada al entrenamiento defatigaba, estimulaba y adaptaba, presumiendo de que consistía más en una manifestación moderna que en una acción enmascarada de "doping". Pero nunca le dijeron que no garantizaba éxitos duraderos. Lo que sí llegó a sufrir fue una infinidad de riesgos patológicamente tóxicos por lo que de Luís Bautista nunca más se supo. Sergio García
Dacosta "Caneda"
(Esp).
Una crecida polémica se ha acentuado en la última década y es la del "Fútbol de antes y de ahora" pero hay varios detalles que muy pocos tienen en cuenta. En el fútbol de la década
del cuarenta tal vez existían más habilidosos que
hoy porque entre otras cosas - como “los potreros o los huecos”,
la menor posibilidad de acceder a los establecimientos educacionales
el disponer de mayor tiempo libre etc. - el ritmo era más
lento y esto les permitía "pararla", "pisarla",
levantar la cabeza y efectuar el pase o la gambeta con mayor tranquilidad
y, tal vez, con mayor calidad y precisión. por Profesor Hildemar F. Cimolini |
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